
Stefan Sagmeister es ahora mismo uno de los grande iconos del diseño mundial. A pesar de estar omnipresente en anuarios del diseño y ser cabeza de cartel de festivales y conferencias, tengo la impresión de que poquísimas personas en el mundo entienden en profundidad su trabajo. A traves de una serie de posts vamos a intentar explicar por qué el trabajo de Stefan es(¿era?) especial. Sin embargo, no podríamos adentrarnos correctamente en su filosofía si no analizasemos al menos fugazmente a otros dos personajes históricos del diseño que le precedieron temporalmente. Estos son los diseñadores Bob Gill y Tibor Kalman.
ENTENDIENDO A BOB
No se puede hablar de diseño conceptual o del “idea-based design” sin hablar de Bob Gill (Brooklyn, New York, Enero de 1931). Ilustrador y diseñador, se mudó en 1960 a Londres donde conocería a Alan Fletcher y Colin Forbes y juntos fundarían el Fletcher/Forbes/Gill que más tarde se convertiría en Pentagram. Gill dejaría el estudio ante la presión por el crecimiento que este estaba experimentando y volvería a los Estados Unidos. A partir de ahí su trayectoría abarcaría desde el diseño gráfico y la ilustración a la dirección de películas pornográficas.
Independiente, extrovertido pero sobretodo poco ortodoxo, la herencia de Gill a nuestra generación llega en forma de pequeños pero valiosísimos libros. “Unspecial Effects for Graphic Designers” pero especialmente el “Forget All the Rules You Ever Learned About Graphic Design: Including the Ones in this Book” (este último tiene una lejanísima y rarísima edición en castellano) son dos obras que no pueden dejar a nadie indiferente. En ellas Gill reniega de cualquier estilo o concesión formal. No se trata de apoyar el diseño en una buena idea sino en LA IDEA. Cada encargo tiene su concepto perfecto, o al menos su lado más interesante. Una vez hallado, ni siquiera es importante darle una forma especial, sólo la adecuada.

Tal y como dice Michael Bierut: “La única forma de diferenciar los trabajos que Gill diseño ayer de los que diseño hace años es mirando la fecha. Los estilos vienen y van, pero sus ideas y su filosofía son intemporales“. Precisamente ahí es donde reside la grandeza de Gill: muchos años después sus trabajos son perfectamente vigentes. Tan seguro está de ello, que en la portada del “Unspecial Effects…” reta al lector de la siguiente forma: “Si este libro ayuda a un solo diseñador a tener una idea original, entonces todos los meses que he pasado preparándolo no habrán merecido la pena“. Paradójicamente, el gran problema de las ideas de Gill es que la busqueda del concepto ideal le exige un grado de determinación al proyecto que raras veces ocurre. La realidad suele tener irremediablemente una mayor o menor carga de ambigüedad por lo que ese “concepto perfecto” está supeditado a la subjetividad del diseñador. Además cuanto mayor dimensión abarca el diseño más complicado se torna el controlarlo y el definirlo dentro de un contexto único.
Stefan reconoce en el Handarbeit que el “Forget All the Rules…” le causo un profundo impacto cuando aún era un estudiante de arte. Más adelante veremos como las teorías de Gill fueron reinterpretadas por él con mucha habilidad hasta convertirse en la base de su trabajo.

Illustración: Jazz

Bob Gill now represented by Bob Gordon

Illustración: smoking a pipe gives people an elegant persona
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Continuara…
Tags: Alan Fletcher, Bob Gill, Colin Forbes, Michael Bierut, Pentagram, Stefan Sagmeister, Tibor Kalman
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